Hayden Paddon ha conseguido en el 36º Rally de Argentina su primera victoria a nivel mundial después de imponerse a Sébastien Ogier en los últimos tramos, después de que Jari-Matti Latvala volcase el sábado. Ésta es la primera victoria de la temporada para Hyundai con quien el recién estrenado ganador tiene tres temporadas de contrato.
Sin embargo, la historia de este piloto no es como la de los demás. Neozelandés de 29 años, el camino de Paddon hasta su primera victoria en el mundial no ha sido sencilla. Nacido en el seno de una familia humilde, tuvo que luchar desde pequeño para conseguir fondos que le permitiesen cumplir sus sueños.
Todos los niños tienen un sueño. Los hay que quieren ser astronautas, bailarines, jugadores de fútbol o de baloncesto, profesores, físicos, inventores… Sueños para un futuro que no siempre se les plantea sencillo. En 1987, en Geraldine, una ciudad de la región de Canterbury en la Isla de Sur de Nueva Zelanda nacía Hayden Paddon. A diferencia del resto de los niños, Hayden no quería ninguna de las anteriores profesiones para su futuro. Quería ser piloto.
La afición al motor se la inculcó su padre Chris. Desde pequeño se esforzó por conseguir un kart con el que hacer sus primeros pinitos pero no fue nada fácil. La situación económica de los Paddon era bastante ajustada, de hecho, el propio piloto ha admitido que en ocasiones no tenían ni para un plato de comida.
No sin gran esfuerzo, Hayden cumplió uno de sus primeros deseos. Se hizo con un pequeño kart con un motor de motosierra. Empezó a competir a los seis años en su país. A los 13 vendió el kart y se compró un Mini de autocross con el que tuvo grandes éxitos en Motorkhana, una competición