Antes de nada, para aquellos que no lo sepan, The Detroit Electric es una de las marcas de coches más antiguas del mundo. Fue fundada en el año 1907 en Detroit y en sus primeros años de vida tomó como nombre el de Anderson Electric Car Company. En los 32 años que estuvo fabricando coches eléctricos obtuvo gran fama y fiabilidad, pero por la evolución que sufrieron los motores de combustión interna y el descubrimiento del motor de arranque tuvieron que cesar sus operaciones.
No fue hasta el año 2008 que fue rescatada del olvido por Albert Lam. El ex CEO de Lotus Engineering y Director Ejecutivo de Lotus Cars en Inglaterra, quiso devolver a la marca a sus orígenes y por ello decidió que sus modelos debían ser eléctricos. En 2015 llegó al mercado, el SP:01 el primer modelo de esta segunda etapa. El deportivo bi plaza está basado en el chasis del Lotus Elise y cuenta con una mecánica eléctrica con dos potencias, y 204 y 285 cv.
Sin embargo, Detroit Electric no se quiere quedar donde está y para ello quiere competir de tu a tu con la mismísima Tesla. Por esta razón lleva un tiempo trabajando para lanzar al mercado una gama de modelos completamente eléctricos que tendría entre sus filas una berlina, un deportivo y un SUV. Para dar forma a estos modelos han ampliado masivamente su plantilla de ingenieros, contratando a 200 nuevos profesionales.
Además para asegurar la viabilidad financiera del proyecto los responsables de la firma han asegurado que cuentan con una dotación de unos 2 mil millones de euros. Según Richie Frost, Director Técnico y Director de Detroit Electric
“hemos estado trabajando durante mucho tiempo para poner nuestra empresa en una posición donde estamos listos para emprender este emocionante viaje; y queríamos compartir nuestra emoción al